La cojera es uno de los problemas más persistentes en materia de bienestar y costes en la ganadería lechera. También es uno de los más difíciles de detectar a tiempo. Para cuando la marcha de una vaca presenta una anomalía evidente, a menudo lleva días sufriendo dolor, y las consecuencias tanto para ella como para el rebaño ya son peores de lo que podrían haber sido.
Un nuevo ensayo controlado aleatorio de la Universidad de Liverpool, publicado en la revista Journal of Dairy Science, ha analizado qué ocurre cuando se incorpora CattleEye a un programa de gestión de la cojera ya en marcha. Los resultados constituyen la evidencia independiente más sólida hasta la fecha de que la monitorización automatizada de la movilidad mejora los resultados de las vacas, y no solo las hojas de cálculo.
Cómo se desarrolló el juicio
Los investigadores realizaron un seguimiento de 419 vacas en una gran explotación lechera comercial de Inglaterra. Todas las vacas ya se beneficiaban de los cuidados habituales de la explotación, el recorte rutinario de pezuñas y los controles del personal para detectar cojeras evidentes. A la mitad del rebaño, 211 vacas, se les añadió además una evaluación semanal con CattleEye. A cualquier vaca señalada por el sistema se le programaba una inspección de las pezuñas y un tratamiento. Las otras 208 vacas continuaron únicamente con el protocolo estándar.
Lo que descubrieron los investigadores
Las vacas supervisadas por CattleEye tenían muchas menos probabilidades de desarrollar cojera grave —un 2 % frente al 7,9 % del grupo de control— y muchas menos probabilidades de sufrir cojera crónica —un 3,9 % frente al 9,8 %—. A mediados de la lactancia, un mayor porcentaje de las vacas supervisadas con CattleEye presentaba pezuñas sanas y sin lesiones —un 22,4 % frente a un 12 %— y un menor porcentaje presentaba lesiones moderadas.
Es importante destacar que a estas vacas no se les realizaban simplemente recortes con mayor frecuencia. Se les realizaban recortes con mayor precisión, dirigiendo el tratamiento a los animales que realmente lo necesitaban. La producción de leche y el riesgo de sacrificio no variaron entre los dos grupos, lo que demuestra que se trata de un resultado muy positivo en materia de bienestar animal.
Por qué es importante
CattleEye siempre se ha basado en una idea sencilla: que una cámara que evalúe a cada vaca, cada día, puede ofrecer un rendimiento equiparable al de un evaluador de movilidad cualificado, pero está presente los 365 días del año, algo que ningún equipo humano puede lograr. Este ensayo, llevado a cabo de forma independiente por investigadores de la Universidad de Liverpool y revisado por pares para la revista *Journal of Dairy Science*, demuestra cómo esta misión respalda decisiones terapéuticas reales y resultados reales en los animales, y no se limita únicamente a la precisión en la detección.
Además de estos datos independientes, CattleEye ha realizado hasta la fecha decenas de millones de controles de cojera, lo que permite supervisar de forma sistemática y objetiva los cambios en la salud de las pezuñas y el bienestar de los animales.
El artículo completo se puede descargar a través de este enlace.
Para descubrir cómo puede funcionar en tu explotación el sistema CattleEye, que ha sido evaluado por múltiples expertos, envíanos un correo electrónico a contact@cattleeye.com