Las vacas lecheras, al igual que todos los mamíferos, dependen de la movilización de las reservas de tejido adiposo almacenadas para mantener la producción de leche y alimentar a sus crías.
Conclusión principal: El sistema de CattleEye igualó y, en algunos casos, superó a los veterinarios experimentados en la detección de lesiones graves hasta 23 días antes del recorte.
Una explotación lechera de 440 vacas situada en Wrexham se enfrentaba a problemas recurrentes de cojera a pesar de aplicar prácticas de gestión avanzadas, lo que afectaba a su rentabilidad y al bienestar de los animales. La explotación necesitaba una solución proactiva y fiable para detectar a tiempo los problemas de movilidad.
Triple G Dairy es una explotación lechera de 5.000 vacas situada en Buckeye, Arizona, dirigida por Skylar Gericke. La explotación ha implantado la tecnología de monitorización de la cojera de CattleEye para hacer frente a la escasez de mano de obra, que hacía inviable a gran escala la detección manual tradicional de la cojera.